Es mi cumpleaños y, aunque sé que no funciona ( ya lo he probado ) porque esto nadie lo lee, me dispongo a pedir. Sigo queriendo lo mismo que el año pasado . Aunque bueno, no se. Como esta, sí. Como novedad, quiero una sudadera de capucha roja, como la que gasta Hellen Page en Hard Candy. Venga, no es tan difícil este año, ya ves. Y es que toca tregua, te dejo que te tomes tu tiempo. Porque, lo advierto, el año que viene cumplo 40 y, como soy bastante hortera, quiero la fiesta sorpresa de rigor. Como una boda, quiero que sea como una boda. Venga, no hace falta que sea sorpresa, si quieres te ayudo a prepararla, pero quiero que contenga sorpresas, no confundir con sustos, que esos me sientan fatal. Mira, esto es como quién fantasea con su funeral, luego tu ya haces lo que te de la gana. Me gustaría la Orquesta Diamante, en Robladillo sin padres ni hijos. Me vale también el aeródromo de Matilla o cualquier bar de la ciudad. Ya se que es imposible convencer a Ton...