miércoles, 25 de marzo de 2015

Yo nunca.

Yo nunca he pintado un cuadro. Alice y Martin Provensen sí, este por ejemplo.

Nunca he hecho mayonesa. Bailarla sí, muchas veces.
Nunca he conducido a más de 160. A más de 150 tampoco, eh.
Nunca he jugado al pádel. Ni al tenis. Al badmintong sí. 
Nunca espero a que salga todo el café antes de retirar la cafetera del fuego, no me aguanto. 
Nunca he enmarcado un cuadro que haya pintado yo. Bueno, es que nunca he pintado un cuadro. 
Nunca soy la primera en marcharme, no me gusta ser la última en llegar. 
Nunca pongo la bolsa de basura nueva inmediatamente después de tirar la llena. 
Nunca me acuerdo de la edad exacta de mis padres, siempre me parecen tan jóvenes...
Nunca me han llevado a comisaría detenida. pero casi casi una vez. Casi me muero de rabia y de vergüenza
Nunca he dado un puñetazo, tampoco me lo han dado nunca a mí. 
Nunca me he hecho una limpieza de cutis, y mira que tengo ganas. 
Nunca he hecho un bautismo de buceo, ni he ido a un crucero. 
Nunca he comido ancas de rana. 
Nunca he llamado a un cerrajero.

miércoles, 18 de marzo de 2015

Me acuerdo.

Me acuerdo de cuando mi padre me llevó a una ferretería y me dijo “te voy a comprar una cosa”. Me acuerdo de la ilusión, de la decepción y del orgullo, por ese orden. Me acuerdo cada vez que paso por una ferretería.
Me acuerdo de cuando me dijeron que mi hermana iba a nacer. Me acuerdo de mi madre y de mi abuela, mi padre y mi abuelo no sé si estaban o no. Me acuerdo de la voz de mi madre en mi oído, no de las palabras, sí de la voz. Y de la mirada acuosa de mi abuela. Y de mi loca felicidad.
Me acuerdo del frío la primera vez que fui a Cuenca. Y del abismo que allí descubrí.
Me acuerdo de lo que se veía por la ventana desde mi cama en casa de mis padres, de cada luz tras cada ventana del edificio de enfrente. Y de soñar, de soñar despierta.
Me acuerdo de los amaneceres químicos en las playas del sur. De las olas en nos pies, del vértigo y el escalofrío, del brillo del agua y del sol. Me acuerdo del gazpacho frío que una mañana me dio un pescador.

Me acuerdo de cosas imposibles.

miércoles, 11 de marzo de 2015

No me gusta.

No me gustan las verduras torneadas, ni hervidas sin más.
No me gusta levantarme de la cama.
No me gustan los peces, así en general.
No me gusta la grasa fría en el fregadero. No me gusta nada.
No me gusta no tener expectativas.
No me gusta matar moscas, no me gustan las moscas.
No me gustan los calcetines desparejados ni las carreras en las medias. No me gusta correr.
No me gusta meter la pata. No me gusta tener un nudo en la garganta.
No me gusta que se duerma en el sofá.
No me gusta la gente poco agradecida.
No me gustan las toallas mojadas ni el olor a humedad en los armarios.
No me gusta que me piquen los talones o la planta del pie.
No me gusta quejarme todo el rato.
No me gusta el papel muy muy blanco. No me gusta cortarme con un papel.
No me gusta la canela así, a diestro y siniestro.

No me gusta que no me miren cuando hablo, coño.

viernes, 6 de marzo de 2015

Una flor en el culo


Hay quién nace con una flor en el culo.
Pero como no se mira el culo, pues no se la ve.
Señoras, señores, mírense el culo, mírenselo.

Maravilloso Gianluca Foli.

Para tí JorgeRu, querido, que algunas mañanas me muestras las flores que tengo en el culo y tanto me haces reír.

miércoles, 4 de marzo de 2015

Me gusta.


Me gusta la página en blanco, no me asusta. Me gusta el ruido de las teclas.
Me gustan los bolígrafos que pintan bien.
Me gustan las alcachofas, comerlas y beber agua después. Me gusta el regaliz. Me gusta beber con sed.
Me gusta terminar un cuaderno. Me gusta chupar el hueso de una aceituna hasta tres horas después.
Me gustan las manos, las mías y las ajenas, mucho.
Me gusta ver amanecer, de vez en cuando.
Me gustan los zapatos de tacón, no para ponérmelos. Me gusta la ropa de algodón.
Me gusta que me corten el pelo, y que digan qué guapa estoy.
Me gusta echar de menos a mi hermana y verla después. Me gusta cómo me abraza, cómo se ríe, y cómo me llama “hermanaaa”.
Me gusta trabajar en lo que me gusta.
Me gusta quedarme despierta mientras todos duermen.
Me gustan las pegatinas. Los cuadernos, los lápices, las pinturas, las gomas de borrar.
Me gusta hurgar en los cajones. Me gustan las cosas muy muy pequeñas.
Me gusta tener la comida lista cuando llegan a casa.
Me gusta que me de el sol en la espalda cuando tengo un poco de frío.
Me gusta llegar pronto a los sitios y esperar.
Me gusta estornudar.
Me gusta poderles consolar.