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Mostrando entradas de octubre, 2013

Tiro una piedra al aire y al que le de que me perdone.

Más piedras, más manos. De otro calibre.

http://youtu.be/wiER4LZAIno

Han pasado unos años desde que escucháramos esta canción pero, mira, quitando que ya no vamos a la mili, esos dos colegas se cruzan hoy en cualquier parque.


Piedras, manos. Pedro Salinas.

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LA MEMORIA EN LAS MANOS…
Hoy son las manos la memoria. El alma no se acuerda, está dolida de tanto recordar. Pero en las manos queda el recuerdo de lo que han tenido.
Recuerdo de una piedra que hubo junto a un arroyo y que cogimos distraídamente sin darnos cuenta de nuestra ventura. Pero su peso áspero, sentir nos hace que por fin cogimos el fruto más hermoso de los tiempos. A tiempo sabe el peso de una piedra entre las manos. En una piedra está la paciencia del mundo, madurada despacio. Incalculable suma de días y de noches, sol y agua la que costó esta forma torpe y dura que acariciar no sabe y acompaña tan sólo con su peso, oscuramente. Se estuvo siempre quieta, sin buscar, encerrada, en una voluntad densa y constante de no volar como la mariposa, de no ser bella, como el lirio, para salvar de envidias su pureza. ¡Cuántos esbeltos lirios, cuántas gráciles libélulas se han muerto, allí, a su lado por correr tanto hacia la primavera! Ella supo esperar sin pedir nada más que la eternidad de su ser puro. Por renuncia…

Hay que ser muy fan.

Hay que ser muy fan, mucho.
Porque amarse es colonizarse.
Ajustarse a la cantidad de aceite que el otro le echa al guiso. Aprenderse sus canciones y emocionarse con los versos que lee, si los lee. Ducharse a la hora que se ducha y abandonar el gel que aborrece. Seguir su serie y reir sus chistes. No ponerse tacones si es bajito.
Amar su olor, su olor en ti. Ir a sus fiestas, y divertirte. Querer ser de su familia. Y después, un tiempo después, aprender recetas juntos y consensuar la cantidad de aceite. Olvidar la obsesión por viejas canciones y descubrir artistas nuevos. Ducharse a veces separados, cada uno con su gel. Ponerse tacones si sales sola, porque sales sola. Y volver. Porque estás deseando volver.