jueves, 9 de febrero de 2017

Little Wing



Conocí a uno que tenía la firma de Hendrix tatuada en el pecho, en el pectoral izquierdo, o en el derecho, ya no sé. Lo que más le había dolido era la x, que casi le rozaba el pezón. 
Le conocí dos veces y nos reímos muchísimo, las dos nos venía mal. Era muy exagerado, le gustaba a rabiar mi amiga la flautista. 
Hacía muchos años que no le veía, me lo encontré hace un par de meses: está más calvo, más gordo y  tiene una hija, me hizo reír igual o más.
Jimi siempre es un buen plan, da igual de qué humor estés.

A mi padre sí le gusta, sí; yo creo que le raya un poco pero sí, cómo no le va a gustar.

lunes, 6 de febrero de 2017

Es mi cuerpo.

Katarina Nedeljkovic

Es mi cuerpo confortable y rotundo.
Bajo la piel en calma bulle un mar de certezas.
Está socavado de abismos por los que asomarse a un negro brillante, de corazón púrpura.
Tiene puertas de entrada, que también son de salida; y solo se abren si aciertas a pulsar la aldaba correcta.
Es en ocasiones voraz, otras veces masa apática. Es fiera dormida, en parte fiera no nata.
Alberga cadáveres de células que un día fueron, y que por las noches murmuran secretos siniestros a los que no hago oídos.
Tiene partes blandas y mullidas, que sepultan aristas punzantes a los lados de mi barriga.
El olor del haz de mi piel tiene verbena y lavanda, el envés es miel amarga.
Son mis huesos poderosos, mis músculos pusilánimes. Libran pues los tendones una árida lucha, por eso a veces se cansan.
La sangre es vieja, recia y mezclada: olvidos, amores y muertes fluyen enérgicos; y un corazón que no conozco bombea sin tregua.
Es mi cuerpo confortable y rotundo.
Bajo la piel en calma bulle un mar de certezas.
Wendy Yartin

lunes, 30 de enero de 2017

León no es Roma, pero se le pareció mucho.



Comimos sopa, nos confesamos por las esquinas, bailamos y nos besamos muchísimo y, aunque no hicimos una conga memorable como en las fiestas de Jep Gambardella, fuimos el vértice de la fiesta y no la hicimos fracasar porque no quisimos.

Éste año no hay crónica exhaustiva del Purple Weekend, lo siento. Pero sigo queriendo volver, y disfrutar de todo, de absolutamente todo como lo hicimos éste año: del viaje de ida y del de vuelta, de las calles de esa cuidad que nos entusiasma, del museo y la decadencia de los viejos al calor de su hall. Del Prieto Picudo y los camareros impertinentes, de las amigas de toda la vida, también de los amigos de un rato, de los encuentros casuales y los cruces circunstanciales. Del frío y el calor extremos, de los conciertos, de la música, de la buena y la mala. Del chocolate y la morcilla, de la alegría de un vermú de resaca. De la espera en la cola para un taxi y de un viaje loquísimo en autobús urbano; de las confusiones de madrugada, de los planes para ir, ¡venga!, al Sónar nada menos.

Y de la película, pues qué te voy a decir. Que si no la has visto tienes tienes que verla, y si te gusta es que eres de una calaña determinada. A mí me sulibella, la verdad; y me recuerda que tengo que volver a Roma cuanto antes, a ser posible que no sea invierno. De todas formas, he de ir a León antes, que me gusta tanto y está más cerca. Además mi hermana es de allí y alguna vez tendremos que volver juntas.




miércoles, 25 de enero de 2017

Ruidos que me gustan.

No es una oreja, es una seta y se llama auricularia judae.

El aspersor sobre el capó del coche.
Los pelotaris calentando en el frontón.
El estallido de las palomitas de maíz en la sartén, que se parece asombrosamente al anterior.
La risa de mi hermana.
Las olas rompiendo en las piedras de la playa de Los muertos.
El borbor del arroz a media cocción.
El descorche del champán de la Madrina.
El chirrido seco y metálico de la reja de mi jardín.


domingo, 22 de enero de 2017

Sol de invierno



En realidad lo que más me gusta de esta canción es el título.
Aunque es verdad que a veces se juega una el tipo si mira mucho a los ojos. Es como levantar un poco la tapa de la caja de Pandora. Bueno, que no sé si se puede hacer eso: levantar solo un poco la tapa de esa caja precisamente.

Pues no, a mi padre no le gusta, no.

miércoles, 18 de enero de 2017

Cosas que sé y no sé por qué sé.

Green Bean, Alexander Henrg.

Que a los guisantes les va bien la mantequilla.
Que es malo no dejar cargar entera la batería. Aunque, bueno, eso igual es mentira.
El nombre de algunos árboles y cómo distinguirlos. Y más que me gustaría saber.
Cómo coger entre los dedos un disco desmaquillante para frotarme los ojos sin prepararme un cristo. Igual ésto sí sé, que se lo he visto hacer a la Pauli.
Cómo se piden los pasteles de Marina y qué es un Butanito.
Abrocharme el sujetador con la técnica determinada que empleo desde que tengo uso de razón, bueno, desde que tengo uso de sujetador.
Depilarme las cejas con el ángulo correcto.
Que si sobreinfusiono el té verde se vuelve amargo. Y no me gusta.