domingo, 27 de enero de 2008

HORTERAS DE BOLERA, CAPÍTULO I

Nadie me avisó de que eso era deporte, joe, ¡¡¡tengo agujetas!!!
Yo pensé: si Pedro Picapiedra, el Nota y Homero Simpson son asiduos a los bolos, eso no debe ser mu cansao, así que me dejé convencer.
Fieles a nuestro propósito de enmienda para este año recién estrenado, los dos matrimonios habituales de juergas nocturnas de sábado noche nos dispusimos a disfrutar de un auténtico planazo: cena en el Mc Donals y partida de bolos, ¡guau!
El aparcamiento del McDonals estaba de bote en bote: los jóvenes haciendo uso del Mcauto y las familias abarrotando las mesas y agotando las existencias de Japimils. Desde luego el panorama era desolador: matrimonios que no se hablan con niños enfadados y muertos de sueño, gitanos del barrio España orgullosos de cenar con el tío Sam, preadolescentes mirando con envidia a la familia de la mesa de al lado que parece que se lo pasa mucho mejor que la suya, niños que quieren jugar con niños pero no tienen sitio... en fin. Del menú no os comento nada, solo tranquilizar a los asiduos del blog: ésta vez no comí Mcflurry de ese.
Y tras la cena la partida. En el coche fuimos calentando los ánimos: que si vaya paliza que os vamos a dar, que si anda que sois unos pringaos. Al llegar los zapatines, ay que bonitos hijo, de dos colores y con calcetines de ejecutivo pa que no huelan a chatún.
Que movida, vaya tinglao, como en las pelis pero más sucio y cochambroso. Nos instalamos en la zona de fumadores y nos pedimos unos copazos (no había batidos multicolores como en las pelis). Las calles (está dividido por calles el asunto) estaban plagadas de cajeras y reponedores en su día de descanso, pandillas de matrimoniadas y grupitos de jóvenes expertos que hacían posturitas al tirar la bola. Vaya tela.
Y nosotros, pues anda que nosotros... Sara depuró la técnica del Pozí, la única con la que conseguía tirar bolos. Yo descubrí que la bola se tira con el dedo gordo palante después de la primera partida (es decir, después de tirar una 10 veces). Y los maridos no creáis que mucho mejor.
Curiosos los montajes de las pantallitas: bolos dando saltitos en la muralla china, un hacha partiendo un bolo por la mitad, una bola reventando unos barrotes de cárcel, y lo mejor, un enoooorme dragón calcinando los bolos. Y pa alternar la teletienda en la tele.
El momento cúlmen de la noche llegó a las 12 en punto, como en el cuento de la Cenicienta: se apagaron las luces, ¿estarán cerrando? ¡¡¡NOOOO!!!, de pronto una luces de discoteca de pueblo iluminaron las pistas, los carriles tenían lucecitas rojas a los lados, como las de los coches de choque y, por supuesto la música ¡musicón! BOMMBOMMBOMMCHUNDACHUNDABOMMBOMM
Lo mejor, el bolo rojo. Si, el bolo rojo. Las noches de sábado salen bolos rojos, cada vez que salen en la primera posición te dan un vale, y con cinco vales te dan una botella de vino espumoso. Casi . Pues conseguimos 4 bolos rojos, más uno que se nos escapó sin pedir el tiket. Pero nos fuimos muy contenticos, cedimos nuestros 4 bolos rojos a un grupo de puretillas que acababa de llegar.
Somos pardillos, pero buena gente.
¡El sábado que viene al karaoke!
Sara, el post HORTERAS DE BOLERA II, todo tuyo, con fotomontaje incluido.

viernes, 25 de enero de 2008



SARATUSTRA.
Esta es una experiencia apta para no futboleros, o cómo alguien que no comprende el mismo hecho de la existencia del deporte se convierte en una enfurecida hincha del pucela. Era la segunda vez en mi vida que iba al fú-bol (así lo pronuncia mi marido), y la primera no cuenta porque fui a un palco y me pasé el partido tomando copas. Pucela contra Atlético de Madrid: grandes mitos. Un empate a 1 o una victoria del Atlético nos dejaba fuera de la Copa del Rey, por cálculos de esos de un quítame allá esos puntos y que si yo marco en tu casa y Dios en la de todos. Pues hijas, fue sentarme y transformarme: esa marea de gente emocionada y pasando más frío que un tonto, gritando por CUALQUIER COSA, reclamando que el entrenador sacara a tal o a cual. ¡Qué gozo sentirse parte de algo! Es muy contagioso y os lo recomiendo. Cuando uno empieza a gritar algo y de repente ese algo se convierte en una necesidad exigida por cienes y cienes de personas, y te ves desde fuera gritando VÍÍÍÍÍCTOR, VÍÍÍCTOR!!!! (lo mejor, preguntar acto seguido: amor mío, ¿quién cojones es Víctor?) o cuando ves el sufrimiento e impotencia por el tratamiento injusto de un árbitro vendido y chillas por ese pobre hombre y por sus hijos: ESE LI-NIER, HIJO-PUTA ES!!!! Me sentí transportada a la toma de la Bastilla. Rarísimo el momento descanso, cuando todo el mundo (y el estadio estaba lleno) saca al mismo tiempo un bocata y, al girar la cabeza a izquierda y derecha, sólo ves miles de trozos de albal refulgir y crujir cuan lúgubres pájaros de Hitchcock. Y finalmente, el empate a uno, un penalti sin pitar a favor nuestro en el último minuto, la indignación, echarle la culpa al sistema: ¡Claro claro, no les viene bien a los patrocinadores que un pobre equipo modesto se enfrente a uno gordo claro, si es lo de siempre! Y las caras de la gente… bueno, vamos al atasco, a ver si en un ratín entramos en calor. ¡a lo mejor el año que viene…! Como decía, lo recomiendo absolutamente, si sois tan influenciables como yo y tendéis a la empatía. Hacía años que no creía en nada, y por un par de horas y con los pies enterrados en pipas, tuve fe. ¡AUPA PUCELA! (agradecimientos a mi marido por el montaje fotográfico de Pucelo dándole su buena hostia al árbitro Iturralde)

jueves, 24 de enero de 2008

LA SEÑORA NIEVES ES BUENA

Cuando yo era pequeña en mis pueblos había buenos y malos. La señora Nieves era buena.
La señora Nieves era tan tan buena que todas las niñas buenas querían ser como ella, porque era la más buena del mundo y porque tenía el pelo más largo que nadie.
Siempre llevaba un moño en lo alto del cogote, redondo como una pelota de tenis. Yo ya la conocí mayor pero mis tías decían que hubo un tiempo en que el moño era mucho más gordo y mucho menos gris, no me lo imagino.
Nadie la vio nunca con el pelo suelto pero se decía que lo tenía largo, muy muy largo. Su nieta, de nombre angelical en honor a la bondad de su abuela, nos contaba que por las noches se encerraba en el baño para deshacerse el moño y hacerse una trenza para dormir. A ella nunca se le ocurrió espiarla porque también era muy buena. Nosotras le preguntábamos insistentemente hasta dónde le llegaba la trenza, y yo me imaginaba un mar de pelo gris desparramado por las baldosas del suelo. Pelo, pelo y pelo y más pelo.
La señora Nieves era muy muy bajita. Y era buena. Era la bondad personificada, el arquetipo al que las niñas buenas debían aspirar, a sabiendas de que nunca lo alcanzarían. Solo con intentarlo ya irían al cielo o al menos eso les decían sus madres.
Cuando se murió mi abuelo la señora Nieves apareció en el tanatorio como un espectro. Yo ni siquiera sabía que seguía viva. Era mucho más bajita de lo que yo recordaba y su moño era ahora blanco y pequeño, parecía un diente de león o una bola de ceniza, como hecho de humo espeso. Si alguien lo hubiera rozado sin querer se hubiera esfumado, seguro.
La señora Nieves se sentó en una silla cerca del féretro, se estiró la falda en el regazo y desgranó uno a uno todos lo tópicos propios de la situación: que si qué bueno había sido el señor Sisi, que si no somos nadie, que si es ley de vida... luego invitó a todos los presentes a rezar con ella y entonó una oración con voz asombrosamente firme y clara. A continuación hizo un comentario sobre la buena temperatura que hacía para el tiempo que estábamos, contó un chiste sobre la muerte de Lola Flores, se levantó despacito, se despidió de los presentes y se marchó por donde había venido del brazo de su nieta angelical.
Así es la señora Nieves. Buena, muy buena.

lunes, 21 de enero de 2008

Iza vs SanchezVicario

Desde que los reyes magos piratearon la play de mi casa todas las noches juego contra Arantxa Sánchez Vicario. Ahora mismo, por lo visto, le estoy dando una paliza que te cagas. Me han puesto una faldita monísima, y tengo unas patorras flipantes. Un señor anuncia mis match points llamándome por mi nombre en perfecto francés. Ya ves.
Pfff, esa máquina me sigue pareciendo infernal, y a mi marido todo le parece bien: lo mismo se emociona con un trasunto de su mujer jugando al tenis que con yuniño, valdinidiño o ronaldiño, o con una batalla feroz en plena guerra mundial. La verdad, un peñazo.
Solo espero que se baje pronto el guitar hero III para poder disfrutar yo también un poco.
¿Algún juego recomendado para chicas a las que no les guste jugar? Muchas gracias por adelantado feonautas.

domingo, 20 de enero de 2008

hay algo en mi habitación

Hay algo en mi habitación. Solo lo escucho yo, y no siempre.
Tac, tac, tac, tac. Es rítmico. Parece un reloj, pero yo no tengo reloj en mi habitación.
No siempre sigue el mismo ritmo. A veces es muy rápido y parece que va a pasar algo ya. Otras veces es tan lento que entre tac y tac parece que se ha acabado. Pero nunca se acaba. No se acaba nunca. Ni siquiera cuando no se oye nada, sea lo que sea está ahí arriba, donde se junta el techo con la pared de la cabecera de la cama y la pared de la ventana. Pero por dentro.


Se lo he dicho a mi marido ésta mañana. Pero él no oye nada. Dice va, será el radiador. No es el radiador, el ruido viene de más arriba, mucho más arriba. Y no para nunca. tac, tac,tac,tac,tac,tac,tac, tactactactac, tac, tac...tac...tac.....tac.....tac...tac...tac,tac, tac, tac, tactactactac, tac, tac, tac,tac...tac...tac...tac...tac...tac.
Puede ser algo que cuelgue del tejado y se mueva con el viento. Pero también suena cuando no se mueven las ramas del árbol que veo por la ventana. No se. Puede que ésta noche duerma con la persiana cerrada. Podré imaginar que hace mucho viento y es eso lo que suena ahí arriba.

Viva el Bierzo (libre)


"Manjar sublime de ancestral misterio, que das al paladar sutil delicia, tu eres en la mesa la primicia con efluvios gozosos de sahumerio."
Versos del poema "El Botillo" de Héctor Blanco Terán.
Ya se, no es una cosa bonita de ver, ni por dentro ni por fuera, pero ay hijo, que rico está.
RECETA:
Una olla grande, patatas, berza, garbanzos en abundancia, mucho vino, buenos amigos y mejor conversación. Tiempo para hacer la digestión y confianza pa ventosear si es necesario.
Gracias amigos, por el botillo, por el vino, por la conversación y por la confianza. Cuando gustéis repetimos.

sábado, 19 de enero de 2008

Qué bonito, qué bonito, oh cielos qué bonito

¿No tienes tiempo para ir de compras?, ¿últimamente no sabes qué ponerte?

Esta chica tiene mucho mucho arte, las fotos de sus creaciones no les hacen justicia, en vivo y en directo son una delicia.

¿Sabes cuando estrenas un broche o un collar que llena de luz todo tu vestuario?, ¿cuando de repente te apetece pensar qué te pones al día siguiente solo para hacer que cuadre con tu nuevo complemento?, pues así son sus cosas.
Y además llegará lejos seguro, así que te lo recomiendo, hazte con un BORABORA original antes de que se suba al guindo.

http://www.borabora-artesaniayotrascositas.blogspot.com/

martes, 15 de enero de 2008

YA SE PARA QUÉ QUIERO SER RICA

Para ir una vez a la semana a la peluquería.
Para viajar.
Para ir al corteinglés y que las dependientas del chiringuito de Dior me hagan la rosca y me regalen muestras a cascoporro, y entrar en el club del grumet y comprar del mejor jamón y latas de berberechos a 20 leuros (a euro el berberecho, vaya) y botellas de agua mineral de formas imposibles.
Para beber vino del caro, no entiendo mucho, pero es el que me gusta.
Para no tener miedo de que me echen del curro.
Para viajar.
Pero vamos, que tampoco tengo mucho interés en hacerme rica, la verdá... acabaría sumida en el vicio o, lo que es peor, aburrida de todo esto que me gusta en pequeñas dosis.

miércoles, 9 de enero de 2008

Yo conocí a un b-boy


Se llamaba Elmosqui, llevaba gafas de pasta remendadas con esparadrapo en la patilla izquierda y chandal de acetato del mercadillo, los pelos lisos con el flequillo de punta a base de la laca Nelly que le robaba a su madre. Sus pies no olieron nunca unas Adidas ni de lejos.
Llegó al colegio en 5º de EGB procedente del barrio al que nos acababan de trasladar. En realidad eramos muy elitistas y a los que no llevaban desde pargulitos con nosotros no les aceptabamos a la primera, no. Pero Elmosqui cayó bien. Era muy bajito, parece que le estoy viendo.
Por aquel entonces todo lo que sabíamos de cultura urbana provenía de la 5ªMarcha (insigne programa de tv) y de lo que intuíamos a través de la reja del patio del colegio. Tras muchos años exiliados en un cole en medio del campo, estar en la ciudad, aunque fuera a las afueras, suponía una novedad.
El caso es que Elmosqui, con su pinta de insignificante, sabía mucho de vida urbana, si. El era un auténtico b-boy. Cuando nos dijo que bailaba break-dance todos nos partimos el culo en su cara, pero a el no le importó lo más mínimo. Es más, al día siguiente a la hora del recreo nos hizo una demostración: se presentó con su chandal remangao, su gorra patrás y su trozo de parqué de plástico enrollado debajo del brazo. Qué estampa, dios mío. Si hubiésemos sabido lo que significaba ser friki, así lo habríamos definido. Nos dejó con la boca abierta, no es que lo hiciera bien, es que nos parecía extraterrestre: aquellos movimientos eléctricos no los enseñaba Don Roberto en sus clases de gimnasia, era incluso peligroso, se podía partir la crisma en aquél falso parqué resbaladizo (¿tal vez ese había sido el destino de sus maltrechas gafas de culo de vaso).
No recuerdo cual fue el proceso exactamente, pero terminó haciendo un numerito en la fiesta de navidad del colegio. Aquél año fue un éxito tremendo: Juan e Iván imitando a Cruz y Raya, las chicas bailando la Lambada y Elmosqui bailando break-dance. Impresionante documento.
El año que hicimos 5º de EGB fue un gran año.

FAMAAAAR

Virgen santa, ¿habéis visto que chulazos?, pero qué es eso del streetdance por diosss, ¿quién coño es el moreno ese de los pelochos?, ¿pero qué manera es esa de moverse?, ¡¡¡quiero un poco de eso!!!
Mi marío y yo estamos enganchaos, sospecho que por motivos bien distintos... aunque en el fondo son los mismos.
Ya se que los tíos con esa pinta no viven en ésta nuestra ciudad de provincias pero ¿no vienen ni de visita?, si es así ¿dónde se meten?, en los after del cuadro no, doy fe de que también he buscado por allí sin éxito (o si estaban yo no los vi). ¿Qué hacen cuando no salen por la tele?, ¿castigarse en el gimnasio sin piedá?, lo siento, no frecuento esos antros.
No es que quiera bailar ahora, pero me flipan las batallas esas de breakdance... quisiera poder incorporar esa actitud en alguna faceta de mi vida sin resultar macarra... ya, ya se, ya no tengo edad para hacerme rapera.
No se que opinará mi crítica televisiva favorita, pero auguro un éxito rotundo para el programa: jóvenes macizos frotándose y conviviendo al son de música molona, multitud de nuevos conceptos que incorporar a nuestro vocabulario... déjate de islas y de ostias.
Puede que todo esto tenga que ver con el que debería ser mi propósito para éste año: escuchar a mi cuerpo y tratar de entenderlo (María, entre los efluvios de fin de año saqué algunas cosas en claro, no creas).

martes, 8 de enero de 2008

DESPUÉS DE LA TORMENTA... MÁS GORDA Y POBRE. SARATUSTRA


Horreur! Cómo hemos sobrevivido. Y no sé si esto es pregunta o exclamación. Empieza una celebrando la alegría de una boda, le va sumando las vacaciones, la gente que llega… y nos sumimos todos en una locura general, en la que la voluntad dijo ¡maricón el último!, y cuando cayeron los espartanos, los demás fuimos rodando. No recuerdo yo tanto cachondeo en muchos años. Nuestros cuerpos y mentes llevaban un tiempecito viviendo una dictadura militar entre nuevos trabajos agotadores, másteres y oposiciones varias y tesis interminables, y teníamos que reventar. A mí personalmente se me ha ido la cabeza, y me entregado a los placeres de la carne (de botillo), de la noche en general, del derroche y de la vagancia más indecente. Eso sí: mucho hacía también que no nos veíamos tanto. A ver si cunde el ejemplo, y nos compartimos con otros frenesís al calor de unas castañas. Propósito para el año nuevo: pulcritud, mental y física. De momento, ya me estoy chanelizando.