martes, 17 de febrero de 2009

había una vez

Había una vez un niño que se aburría con su abuela en misa, así que dio en meterse cacahuetes por la nariz. Al salir de misa su abuela se dio cuenta y de un torto se los sacó.
Al cabo de unos días, mientras todos dormían, hubo un incendio en casa del niño. El olor del humo despertó a toda la familia menos al niño, que por meterse cacahuetes por la nariz se había quedado sin olfato.
Y el niño se murió.