lunes, 14 de diciembre de 2009

Vicios de librera.

Noviembre, martes a las 14:15 en mi concurrido autobús. El 3. Nada interrumpe el devenir cotidiano salvo una insistente lluvia que, más que interrumpirlo, lo intensifica.
Me siento en el hueco de la rueda delantera del bus, aun hay asientos libres pero ese lugar es cómodo y así no tendré que preocuparme de cederle el asiento a nadie si el bus se llena más. Se llenará, seguro. Con la que está cayendo.
A medida que avanzamos los cristales se empañan. Pronto la ciudad se convierte en algo extraño a la burbuja en la que viajamos.
Delante de mi una mujer se sienta, me da la espalda. Saca un libro de su bolso elegante. Bien, algo con qué entretener los 20 minutos que me separan de mi destino: una sopa calentita. De momento no consigo ver la cubierta antes de que lo abra. Las páginas interiores tampoco me dicen nada, al menos por donde ella lo ha abierto: no llevan título en la cabecera, ni atuor ni nada. Mejor, comienza el juego pues.
Juraría que es narrativa, el cuerpo del texto pesa mucho pero vislumbro guiones que auguran diálogo. Sí, tiene que ser narrativa, seguro. El papel no parece del todo malo, ni amarillento ni blanco nuclear. No me gusta el papel blanco nuclear, antes prefiero el amarillo.
Observo por un momento a la lectora. Está sentada delante de mi, pero como está de espaldas solo le veo el gorrito de lluvia como de tela de chubasquero; por debajo le asoma el pelo bien peinado y lleno de mechas, como yo nunca la llevo. Pero si, disimuladamente, cambio un poco de postura puedo ver más: lleva un abrigo con pinta de muy caro, es bonito aunque yo no me lo pondría. Las manos bien arregladas, con las uñas sin pintar pero impolutas. No veo qué lleva debajo del abrigo, pero sí le veo las medias y los zapatos: las medias son de un azul muy concreto y los zapatos bastante cursis, pero hay que reconocer que el conjunto resulta estiloso.
Si pudiera verle la cara, o al menos una oreja para poderle fichar los pendientes... los complementos siempre dan pistas.
Vuelvo al libro. Uf, me mareo un poco, a ver... ¡eh!, Aesop, eso me suena... mmm, y mira que yo nunca recuerdo los nombres propios de los libros que leo, pero Aesop... Trato de leer alguna frase de las del diálogo a ver si me da pistas, los diálogos también dan pistas... Vaya por dios, pasa de página. Un calor repentino en el esófago y un tapón en la boca del estómago me advierten: ¿y si yo me tengo que bajar antes que ella y no consigo averiguar?, no, no creo, mi parada es de las últimas. Trato de leer otra frase de la nueva página... ¡Wichita!, ¡sí!, estoy segura, he leído ese libro, lo he leído, mierda, tengo que saber cuál es... El ardor aumenta, ¿y si se baja antes que yo pero no consigo ver la cubierta? Venga, agudiza un poco la vista, va... la Sra.Withespoom, ¡claro!, aaah, ahora lo se, cómo no he caído antes, joder.
El tapón se disuelve y el ardor se disipa, ahora solo tengo hambre y me espera una sopa bien calentita. Aunque me gustaría tanto verle la cara a la lectora...
Una parada más. Sigue lloviendo fuera. La gente baja, ya casi nadie sube. Otra parada más, la lectora guarda el libro en el bolso elegante y se levanta, ya casi no le presto atención, el juego ha terminado y a mí me ha sobrado tiempo. Alcanzo a ver el color morado de la cubierta del libro que confirma mi victoria.
Aunque no he conseguido verle la cara de frente, ni siquiera una oreja, creo que jamás le hubiera puesto a esa señora semejante libro en las manos si me hubiera pedido recomendación. ¿Cómo habrá llegado a él?, ¿quién se lo habrá recomendado?, no parecía prestado ¿quién se lo habrá regalado?, ¿lo habrá comprado?, y ¿dónde?... Y yo ¿cómo llegué a él?, ¿quién me lo recomendó?, ¿qué hice de ese libro?... ¿serán caminos semejantes los que ambas recorrimos hasta llegar al mismo libro?, ¿o será el libro que el hizo su camino hasta recorrernos a nosotras?
Qué se yo, tengo hambre y aun tengo tanto que aprender sobre libros y personas...

martes, 10 de noviembre de 2009

Google dice que es el cumpleaños de la Caponata. Ya ves.
Otra vez me duele la espalda.
No se qué ponerme por las mañanas.
Dormiría como la chica de After Dark.
No todo lo rosa es bello.
Hace dos años que no me meto en una piscina.
¿Cuanto peso se puede llevar en un avión?
¿Cuánto pesan 30 albumes?
Las dudas me pican como pollos en granero.
No se si me gustan los gallegos.
Iría a cantar a lo oscuro de los bares.
En el Guadalete limpiaban los baños con manguera.
Qué lejos está Gran Canaria.
100 personas es mucha gente.
Winnie de Puh no es una criatura adorable.
Mi software tiene demasiadas aplicaciones.
F12 no sirve para grabar en casa.
Si te aburres, cambia de canal.

domingo, 8 de noviembre de 2009

Anatomía de la ciudad, arquitectura de las emociones.

Me sienta bien madrugar, por eso lo hago poco. Si lo hago mucho y seguido deja de gustarme.
El domingo pasado madrugué, y los preparativos para volver a ser librera me llevaron al rincón donde pasé una infancia que casi no recuerdo.
El café caliente y el viento cargado de hojas me contaron que nunca supe saltar a la comba, que nunca llevé uniforme, que me mareaba en el autocar, y que una vez tuve una perdiz, pero eso ya lo he contado.

Anatomía de la ciudad, arquitectura de las emociones.

martes, 20 de octubre de 2009

Salud


Los cosecheros de hoy serán los crianzas del mañana.
Sr. Cordero, ya vendrán tiempos mejores, el Ribera siempre espera.

jueves, 1 de octubre de 2009

Papá tatuado

Dormir con un libro en el regazo puede traer consecuencias. Anoche me dormí con este, y la consecuencia a sido un sueño inquieto en el que todos los fantasmas se han sentado al rededor de mi cama a contarme cómo se hicieron las cicatrices que cubrían su cuerpo. Unas veces me desperté al borde de la carcajada, otras al borde del llanto. Cuando se duerme siempre se está al borde.
Las cicatrices pueden ser de muchas clases: a veces un tatuaje, otras una operación, incluso una medalla muy caliente... Y si no, que se lo pregunten a la Picazo.

Uno de mis abuelos tenía un bulto en la palma de la mano. Era pequeño y muy raro. A mí siempre me dijo que era de coger la azada en el campo, a mi hermana que de comer tocino. Ambas cosas eran mentira: mi abuelo cogió la azada casi tan poco como comió tocino. Por qué tenía mi abuelo ese bulto en la palma de la mano, nunca lo supimos.

Un de mis tíos llevaba un crucifijo colgado al cuello, más que una medalla era una cicatriz, o un tatuaje. El se sentaba en un sofá orejero y yo me sentaba encima, era el lugar más cómodo del mundo, me sentía una reina. Yo hurgaba entre los pelos de su pecho hasta encontrar el crucifijo, objeto poco familiar en aquella casa. ¿Por qué llevas un crucifijo si no vas a misa? El decía que se lo había regalado una antigua novia, novia que lo dejó precisamente por no ir a misa, y que no se lo podía quitar del cuello aunque sus otras novias se lo pidieran. Desde entonces vaga de novia en novia arrastrando un crucifijo del que, por lo visto, aun no ha podido deshacerse.

El libro con el que me dormí anoche se titula Papá tatuado, y lo edita la nueva editorial A buen paso. Por si quieres llamar a tus fantasmas.

sábado, 19 de septiembre de 2009

Abriendo puertas.

Los spam insisten en que me vaya de viaje a qué se yo que destinos exóticos, en que me haga personal shopper o que tome viagra, o las tres cosas a la vez. Yo insisto en no parar quieta, al menos con la cabeza, en empezar proyectos que no se si concluiré algún día, en emprender caminos que dicen no llevan a ninguna parte... y mientras tanto gasto un tiempo que, si fuera ganado en vez de perdido, sabe dios dónde me llevaría. ¿Es el tiempo un medio de transporte o es mera metáfora?, qué más da, si no hay prisa.

martes, 1 de septiembre de 2009

Monkey Week

Si te has quedado sin vacaciones, si para octubre ya se te han olvidado las pocas que has tenido, si nunca has estado en el Puerto y no sabes que allí habita una colonia Freek:

domingo, 30 de agosto de 2009

ONE, más volumen por favor.

Si alguna vez tocaste la guitarra, seguro lo intentaste con este tema.
Si alguna vez tuviste melena, seguro la agitaste hasta partirte el cuello (a partir del min 4:50 del vídeo puede ser peligroso)
Si alguna vez bebiste cerveza en un tugurio oscuro, seguro los bajos te hicieron retumbar por dentro.



Yo nunca toqué la guitarra, ni siquiera lo intenté.
Jamás gasté melena, y tampoco me adentré en lo oscuro de los tugurios. Al menos que yo recuerde.

domingo, 16 de agosto de 2009

El Rey

Anoche fue el aniversario de la desaparición de Elvis Presley. Cuentan los entendidos que Elvis se sintió indispuesto en plena noche, cogió un libro sobre la sábana santa que estaba leyendo y con el se encerró en el WC (era el Rey, pero tenía costumbres bien corrientes, no digas que no). Nadie volvió a verlo. Y que las mentes sospechen lo que quieran.
A partir del minuto 2:28 enloquece, y el mundo con él.

El vídeo no es de la mejor calidad, pero anoche tuve la ocasión de verlo como es debido, con tomas de cuerpo entero, primeros planos de su sonrisa contenida, buen sonido, pantalla grande... Termina una sudorosa y con dolor de abductores solo de verlo. Y la cara de la negrita mientras El se le acerca es un poema.
Es que en Little Graceland sí saben cómo honrar al Rey...

miércoles, 12 de agosto de 2009

Tengo hambre, tengo prisa y tengo calorrr ¿qué hago?

Hace tiempo que en mamaquierosermoderna nos damos de comer a nuestros lectores... y no será porque nosotras no estemos de buen comer, no.

Hoy como sola, hace calor y no tengo ganas de andar entre pucheros. Llevo toda la mañana enredando entre libros que cuentan historias de todas las partes del mundo y, mira tu por dónde, me he tropezado con éste: Un cocina tan grande como el mundo, ed. Kokinos. Me lo regalaron unos agradecidos esta primavera.
El caso es que tenía en la despensa una caja de cucús abierta desde el siglo pasado, y ganas de hacer un tabulé desde hace tiempo. Todo confluye en una receta buenísima y de elaboración rápida y sencilla, no hace falta ni que tomes nota:

He salido a la huerta y he cogido 2 tomates maduros, un pimiento verde pequeño, una rama de perejil y un par de ellas de menta. Un diente de ajo (medio si luego tienes intenciones de susurrarle a alguien al oído), medio vaso largo de aceite bueno, sal y un trocito de cebolla, ah, y un chorrete de limón. Todo a un cacharro y ale, batidora al canto. El resultado es una pasta con muy buena pinta, pues a eso le he añadido la sémola (¿unos 80 gramos?, qué se yo, no calculo) y lo he dejado macerar en el frigorífico unas dos horas.
Para servirlo se suelta el grano con un tenedor. Solo está muy rico, pero a mi me da no se qué comer algo tan poco elaborado, así que he picado otro tomate, que luego se ponen feos, un pepino y unas aceitunas negras. Todo mezclado y, oye, tan fresco y tan rico.

La receta del libro es libanesa, yo le he añadido cosas que le vi hacer a una alemana, a mi primastro Daniel y a una bruja. En un tuper te lo llevas al pinar, a la playa si hay suerte.
Buen provecho.

martes, 11 de agosto de 2009

De profundis.

Las gentes de tierra adentro vivimos con la eterna nostalgia del mar. Pero luego, en la orilla, nos sentimos desamparados. No sabemos interpretar las señales, el viento nos desconcierta, el salitre nos quema la piel. Los abismos no nos resultan del todo desconocidos, pero la profundidad de las aguas distorsiona las imágenes y los sonidos acuáticos nos desorientan.
Ir, mojarse lo pies. Volver y seguir añorando desde el páramo.



Y, tal vez en mitad del invierno, meter una mano en el bolsillo y encontrar unos granos de arena para querer volver.
Bellísima la película de Miguelanxo Prado.

viernes, 7 de agosto de 2009

El concursante

Y ¿qué hacemos?, ¿guardamos los duros en un calcetín?, ¿nos echamos al monte? aissss...

Mano

Imagina que una vez tuviste seis dedos en una mano.
Imagina que esa mano te hacía sentir, te dolía, te acariciaba, te curaba, te daba tortos si era menester.
Imagina que un día te amputaron el sexto dedo. Tu mano quedó tan bonita con sus cinco dedos. Te hacía sentir, te dolía, te acariciaba, te curaba, te daba tortos.
Imagina que, tiempo después, viste por ahí a tu sexto dedo. Ya no era de tu mano, no se sabe si era de otra, pero no era de la tuya. Entonces el muñón continuó doliendo. Y digo continuó porque siempre había dolido.
Imagina que esta noche hay casi luna llena y no puedes dejar de pensar en tu sexto dedo. Imagina.
Pues no es el caso.

miércoles, 5 de agosto de 2009

A veces uno se enamora...


...y lo hace sin remedio, perdidamente.
Entonces el objeto de amor se convierte en un cúmulo de gestos, movimientos, detalles que quisieras no se escapasen: ese minúsculo lunar en el dorso de la mano, ese gesto mecánico para subirse las gafas, esa carcajada sonora que te encandila, esas palabras que solo has oído de su boca. El mechón de pelo distraído sobre la frente pálida. La manera única en que pronuncia tu nombre. La sonrisa esquiva que le cruza la cara cuanto te sorprende mirando.
Cada instante a su lado se transforma en todo un acontecimiento para el recuerdo, en una postal a la que el tiempo se encargará de añadir destellos dorados.
Eso es amor y, fíjate bien, a veces dura solo un par de horas y después, todo se vuelve anodino. Fíjate bien, puede sucederte con cualquiera: un conferenciante feo, tu hermana, ese viejo amigo, la tendera que te vende el pan a diario, incluso con tu marido o un desconocido.

miércoles, 22 de julio de 2009

amor amor



no hay muchas ocasiones heroicas para demostrar el amor.
cuando queremos activamente a alguien sentimos un resquemor que nos pide una exhibición, que nos pregunten, o que nos emborrachen para dar al interfecto una buena brasa sin remordimiento.
como los eventos propicios no abundan, nos agarra la abstracción de querer ser mejores.
a mí me vale con ampliar mis perspectivas. no hay nada en el mundo que me arrastre más que la pasión por criticar, no puedo simplemente Justificar a ambos ladoscallarme y dejar ser a las cosas por debajo de su nivel; así que el hecho de querer dar oportunidades, interesarme por lo que no me gusta a través de los ojos de los amados, me parece un gran sacrificio.
Hay dos ejemplos: el amor por transferencia y la revalorización de naderías:
Cómo no va a gustarte esa tercera persona que forma parte del amado?
o
Cómo no buscarle un nuevo color a esa extraña afición de tu sujeto?
Alguien a quien quiero me habló de su fijación por las tiendas de ropa de trabajo, y desde entonces estos escaparates ejercen sobre mí una poderosa fascinación. Las conclusiones a las que he llegado sobre el tema son demasiado bizarras, así que me las guardo: sólo diré que me siento más grande.

La cuestión es, ¿cómo quieres tú?

miércoles, 8 de julio de 2009

Moscas

LAS MOSCAS

A un panal de rica miel

cien mil moscas acudieron,

que por golosas murieron,

presas de patas en él.

Otra dentro de un pastel

enterró su golosina.

Así, si bien se examina,

los humanos corazones

perecen en las prisiones

del vicio que los domina.

Samaniego

martes, 23 de junio de 2009

Noche de San Juan

Dicen que esta noche es buena para recoger hierbas, mirar a través de las puertas que se abren, aguzar los oídos y escuchar historias, hacer cruces en los árboles o cantarle a las plantas para que multipliquen su fruto. Es noche de fuego, pero también de agua, de aire y de tierra. Es noche para andar descalzos, salir a bailar con el canto de los grillos. O para acostarse como si fuera la última.
Haz lo que quieras esta noche, pero rápido, que será muy corta.

lunes, 15 de junio de 2009

Cervezas templadas

Compartir cervezas templadas sentados en un escalón teje amistades eternas. Amistades eternas que se disipan con el amanecer.
Cuando no se respeta el rimo que hace que los días se sucedan unos a otros, la madeja del tiempo se convierte en maraña y enreda todo lo demás: las palabras pronunciadas y las no dichas, las miradas de reojo y las que llegan de frente, las sonrisas y las carcajadas.
Aunque, algunas veces, a la luz del día y con el ritmo retomado, uno encuentra un hilo en la manga de su chaqueta y, al tirar, da con la maraña. Tirando, tirando, hace un ovillo y descubre que, sentado en un lugar más cómodo y con una cerveza ésta vez bien fría, las cosas se ven de manera diferente. Quizás más claras, o puede que más oscuras, no se.
Aun me debo algunas horas de sueño, ya tiraré del hilo si es menester.

domingo, 31 de mayo de 2009

Durante años estuve segura de que, tarde o temprano, me toparía con el lobo por ese bosque.
Nunca sucedió: Si alguna vez anduve con un lobo por allí, fue porque yo misma le enseñé el camino. En algún caso, hasta le llevé de la mano.

jueves, 28 de mayo de 2009

TAC

Dónde se esconde el colorín que puebla hoy las calles de ésta nuestra ciudad durante el resto del año, nadie lo sabe. Cuesta creer que volverá a ser la misma pasado mañana... Niños, perros, bicis, gente sentada en el suelo, música por todas partes, increíble.
Coincide justo con el momento estival en que las momias se quitan los pellejos y enseñan sus perlas y brillantes sin pudor. Es de mucha risa ver cómo se ofenden porque, por unos días, ya no son las reinas de la Acera Recoletos o la Plaza Mayor, la gente ya no se aparta a su paso temiendo rozar sus carísimos trajes. Con insolencia, se empeñan en atravesar interrumpiendo por los espacios donde trabajan los artistas piojosos, esos mismos por los que ellas, sin saberlo, se abonan rigurosamente al Teatro Calderón. La verdad, da gusto ver espectáculos en esta ciudad sin tener que soportar la sobedosis de perfumes rancios a la que te expones en el patio de butacas de nuestro teatro (es verdad, estos días te puede tocar aroma a hierba, pero parece que al aire libre es otra cosa)
Son esas señorongas de pelo cardado y llenito de laca que protestan porque la calle está tomada por vándalos y pijosos, me pregunto qué diferencia hay entre los cardados salvajes que les duran una semana y las rastas que, por cierto, ya no se llevan nada... Ambos peinados dan el mismo asquete, la verdad, eso de no lavarse el pelo en semanas es una cochinada, doy fe. Y esos señores de periódicos grapados bajo el brazo que farfullan insultos y aseguran que la calle es de todos cuando ven a la gente disfrutar; todos esos son los mismos que te garantizan el infierno si durante la procesión de viernes santo se te ocurre estornudar.
En fin, disfrutemos de las jipis monas con sus rastas al sol, de los morenazos de pantalón cagao, de esos guiris curtidos con gorras molonas y raídas, de la música, el arte callejero... total señora, son dos días, no se enfade que no es pa tanto. Y, además, al alcalde le gusta, o al menos eso dice en la primera página del programa del TAC.
Por cierto, hago un llamamiento público: hoy a las 8 de la tarde me ha asaltado un espectáculo en plena calle Teresa Gil que me ha dejado vuelta del revés. Cero atrezzo, nada de música, apenas unas pocas palabras murmuradas e ininteligibles, y una emoción brutal suministrada a puñetazos. Silence is sexy, no repiten ¿alguien lo ha visto?, ¿alguien sabe quién son? Impresionante. Menos mal qe, para desengrasar, de camino al coche me he topado con una banda de fulanos trajeados de rosa rocanroleando a todo volumen en plena calle Santiago
Y reporcierto, esta va por ti Saratustra, ya se que te provocaría más un post sobre las elecciones europeas, pero chica, para tocarte las bolas prefiero el teatro sin techo. A ver si te prodigas, hay quien no cree que seamos dos...

lunes, 11 de mayo de 2009

Canciones que no me acompañaron en mi boda, II

Aunque ahora que lo pienso, es mucho más apropiada esta, dónde va a parar:

Años más tarde, el de las coletitas se zampó a Axel. Como dicen por ahí, no Slash, no G´n´R...


Hey sugar, take slow. En qué nos hemos convertido...

Canciones que no me acompañaron en mi boda

http://www.youtube.com/watch?v=Bwu7ixmQk0c

Pues sí, si se hace la horterada, se hace al completo (no dejan copiar el vídeo los del yotube)

martes, 5 de mayo de 2009

botones

Hoy todo se consigue dándole a un botón.
Le das a un botón, y se enciende.
Le das a un botón, y cambia.
Le das a un botón, y se apaga.
Le das a un botón, y explota.

sábado, 2 de mayo de 2009

Cierra el Café España

Si tuviera tiempo, os contaría que casi todos los días de mi vida he tomado allí mosto con mi abuelo, allí estudié, casi nunca me emborraché, allí trabajo... pfff, esto sí es una tragedia.

martes, 21 de abril de 2009

Fronteras y veranos

Así son las fronteras, uno nunca sabe si está de un lado o del otro.

Menudo temazo eh, de los que marcan un verano... Cuando las canciones y los veranos son como esta y como aquel, la resaca puede durar el invierno entero.

domingo, 19 de abril de 2009

Cabecita, el enterrador.

Cabecita, el enterrador, está enamorado de la camarera del San Juan. Ella no le hace caso.

Un día, a la hora del vermú, Cabecita le dijo a la camarera:



-Pues cuando te mueras, te he de tocar las tetas.

martes, 14 de abril de 2009

SOY GUAY, I LOVE TYPE

Si no tienes un tipo de letra preferido, no eres moderno. Si no sabes lo que es una baseline, no eres moderno. Que no se diga que desde mamaquiersermoderna no hacemos nada para remediarlo, ponte las pilas con el tema si quieres tener conversaciones molonas con diseñadores gráficos gafipásticos y con creativas publicitarias cachondas. Antes muertas que anticuadas.

jueves, 9 de abril de 2009

Con tu permiso Mel:

Dice Mel http://melalcoholik.blogspot.com/ :

Cuando te consideras por encima de la historia que estás viviendo, la has cagado. Observa y calla. O si lo prefieres, observa y cuenta, pero como si tú no contaras demasiado.

Y a mi el parrafito en cuestión se me ha quedado reverberando en la cabeza. Este es de los que, cuando menos te lo esperas, sale a relucir y te desmonta un castillo recién armado...

martes, 7 de abril de 2009

Ángeles González-Sinde y los Oompa Loompa en mi cocina.

Esta mañana me la he pasado leyendo el BOE en pantalla, eso quiere decir, sin la triste ayuda de un fosforito con que iluminar tan oscuro panorama. Lo peor es que lo he hecho casi por vicio.

A penúltima hora me he levantado y he ido a la cocina a husmear en el frigorífico. Allí me he encontrado a una tribu entera de Oompa Loompas. Capitaneados por Ángeles Gonzalez-Sinde (impecablemente vestida, como siempre) pelaban alcachofas y limpiaban champiñones. No me he sorprendido demasiado. Me he quedado apoyada en el quicio de la puerta escuchando su canción: hablaba de grasas saturadas y de las sobras de la barbacoa del domingo, de los kilos de más y de las dietas milagro, de la bicicleta estática que coge polvo en el trastero y de mi inmenso trasero. Ellos son así, de cualquier cosa hacen un temazo.

Cuando han terminado su inefable coreografía, he abierto el frigorífico y me he zampado sin piedad las chuletillas y la careta que guardaba en un plato de chapa desde el domingo. Luego me he limpiado los berretes, le he alabado el modelito a Ángeles, simpre tan mona, y he dejado que los Oompa Loompa terminasen su trabajo con las alcachofas mientras volvía a enfrascarme en el BOE.

No pienso volver a la cocina hasta la hora de cenar, quién sabe qué tramarán ahora la nueva ministra y esa pandilla de seres minúsculos.

lunes, 30 de marzo de 2009

Clotilde

Una vez tuve una perdiz. Se llamaba Clotilde. Vivía en una jaula muy pequeña, casi no podía moverse.
Después de una semana alguien decidió soltarla, creo que porque la casa olía a pájaro. Montamos en el r5 familiar con la jaula en el maletero y Clotilde dentro. Al llegar a la larga carretera del páramo dejamos el coche en la cuneta y sacamos la jaula del maletero. Nos adentramos en la tierra recién arada y abrimos la jaula. Clotilde tardó en salir, y cuando lo hizo nos miró con esa cara de boba que tenía, y se quedó quieta, muy quieta. Miró a la ontanaza, nos miró a nosotros. Volvió a mirar no se sabe dónde y entonces empezó a esponjarse, cada vez más. Sacudió las plumas, extendió sus alas y alzó un torpe vuelo hasta perderse en el horizonte.
Volvimos a la cuneta, montamos en el r5 y dejamos la jaula vacía en el pajar de mi abuelo. Cuando volvimos a casa ya no olía a pájaro y, desde entonces, siempre que pasábamos por el páramo yo pegaba mi nariz a la ventana a ver si veía a Clotilde. Nunca más la vi... a no ser en la cazuela de mi abuela cuando mis tíos volvían de caza...
Jimmy Liao tenía un pez, y mirad lo que pasó:

Como no hice la comunión...

Como no hice la comunión, nunca me regalaron esta nancy.
Como no hice la comunión, no tengo un buen reloj.
Como no hice la comunión, no bebí vino hasta los 13 años.
Como no hice la comunión, mi tía mercedes no me regaló una medalla.
Como no hice la comunión, no se andar en patines.
Como no hice la comunión, tuve que jugar con los walkitalkis de mi primo.
Como no hice la comunión, no desarrollé mi oído musical gracias a un casio-pt.
Como no hice la comunión, nunca me peinaron con tirabuzones.

Cualquier día confieso mis pecados, me hago tirabuzones y os jodo a todos: tendréis que regalarme la nancy, y en e-bay costará un huevo; comprarme un buen reloj, que sea sumergible; darme de beber hasta emborracharme, advierto que hoy no será solo a base de culines de los vasos de los mayores; colgarme una buena medalla, la quiero tamaño Public Enemy. Además seréis responsables de que me rompa la crisma con los patines, y os acribillare con mis melodías de casio-pt.
Cualquier día.

Un poco de respeto

Si digo que soy negra, es que soy negra. Amenazo con una seria oleada de negradas para reafirmarme.

lunes, 23 de marzo de 2009

oscuras golondrinas

Pues sí, así es. Cada una tiene sus monstruos, y ha de lidiar con ellos como buenamente pueda.
A mí hoy me toca pelearme nada más y nada menos que con el triste de Bécquer... y mira que no tengo yo día para oscuras golondrinas eh, pero he estado toda la tarde leyéndole y parece que a este señor le persiguió una recua de monstruos toda su vida.
Yo espero ir dando esquinazo a los míos... aunque luego me encuentre con otros. Tratándose de monstruos, cuanto más viejos y más conocidos, peor. Aunque luego se les coge cariño, y se les alimenta. Es que se te enroscan a los pies en los días de lluvia, y hasta abrigan un poco cuando sopla el viento; luego da pereza echarles, y siempre viene uno nuevo que hace buenos a los viejos...

Hoy como ayer, mañana como hoy,
¡y siempre igual!
Un cielo gris, un horizonte eterno
y andar... andar.
Moviéndose a compás como una estúpida
máquina el corazón:
la torpe inteligencia del cerebro
dormida en un rincón.
El alma, que ambiciona un paraíso,
buscándole sin fe;
fatiga sin objeto, ola que rueda
ignorando por qué.
Voz que incesante con el mismo tono
canta el mismo cantar,
gota de agua monótona que cae
y cae sin cesar.
Así van deslizándose los días
unos de otros en pos,
hoy lo mismo que ayer... y todos ellos
sin gozo ni dolor.
¡Ay, a veces me acuerdo suspirando
del antiguo sufrir!
¡Amargo es el dolor, pero siquiera
padecer es vivir!
Gustavo Adolfo Bécquer

jueves, 19 de marzo de 2009

VIVA LA SALIVA



la quietud histérica de la oposición crea monstruos.
he visto en las noticias una cosa tan apasionante como horrorosa: el balón intragástrico. es una pelota que se mete en el estómago deshichada, una vez dentro te la llenan de líquido y así, llena de balón de suero, no tienes hambre. lo que me ha hecho pensar es la idea de cómo sería mi vida sin tener hambre, y de ahí a la batalla entre el superyo, el ello y a la ausencia del yo que tan estupendamente había llevado hasta que la violencia de mis impulsos empezó a no ser compatible con mis aspiraciones.
¿cómo sería no tener hambre? ¿cómo sería no querer matar o no querer cazar? ¿cómo sería no tener que estar apretando los dientes para sobrevivirme? ¿no luchar? monstruos, lo que yo te diga. pa lo que da el telediario hija.







jueves, 12 de marzo de 2009

martes, 10 de marzo de 2009

Luna de marzo

¡Luna llena, luna llena,
tan oronda, tan redonda
en esta noche serena
de marzo, panal de luz
que labran abejas blancas!
Antonio machado

lunes, 9 de marzo de 2009

Conejílopes, por fin

Por fin, lo encontré:
Amigos, amigas, ¿la primavera os sienta regular?, achuchadle a la tecla y listos para disfrutar:



Subes y bajas, la vida es así, menos mal que hay conejílopes aquí :)

domingo, 8 de marzo de 2009

sábado, 7 de marzo de 2009

Vermúuuu

Todo el mundo a tomar el vermúuuuuu, que hace un día espléndido. Deja las noches para el invierno y sal a disfrutar del día. Saca las chupillas de entretiempo y entregate a la alegría. Que en esta tierra seca la primavera es un espejismo, en dos días vuelve a helar y en 8 sale un sol de justicia que no te deja ni respirar.
Feliz fin de semana, feliz vermú.

miércoles, 4 de marzo de 2009

martes, 17 de febrero de 2009

había una vez

Había una vez un niño que se aburría con su abuela en misa, así que dio en meterse cacahuetes por la nariz. Al salir de misa su abuela se dio cuenta y de un torto se los sacó.
Al cabo de unos días, mientras todos dormían, hubo un incendio en casa del niño. El olor del humo despertó a toda la familia menos al niño, que por meterse cacahuetes por la nariz se había quedado sin olfato.
Y el niño se murió.

miércoles, 28 de enero de 2009

Cosas que me gustan mucho y hago poco: el vermú

El vermú, qué gran bebida, qué gran costumbre, qué buen momento del día. Porque vermú es todo eso y más.
Y lo hago bien poco, con lo que me gusta. Lo bebo poco, y lo vivo poco. Pero cuando me lío, me lío.
Me gusta levantarme no muy tarde, dejar el cocido preparado, ducharme y pintarme el ojo. Coger el coche e ir hasta el pueblo de al lado. Allí viven mis primos, los reyes de la noche. Si hay suerte y no llegamos muy tarde puede que aun no se hayan recogido. Pero si no, da igual, porque su hermana, la reina del vermú, sale a cogerles el relevo. El caso es que llegue a la hora que llegue tengo un primo o dos dispuestos a darme de beber. Y el resultado es siempre el mismo: me toca volver a casa por el camino del río, a las 6 de la tarde y como un cesto; y el cocido se queda para comer el lunes. La siesta correspondiente es gloriosa.
Recuerdo grandes vermús en mi vida, siempre ligados al exceso: panzadas de gusanitos, gominolas y mosto en el casino de Sinfo cuando era pequeña. Gambas cocidas a tuti plen con cocacola, con mi madrina en la preadolescencia. Zuritos reconstituyentes hasta espantar la resaca en las fiestas del pueblo, en la postadolescencia. Aun recuerdo el susto que se llevó mi amiga Marian la cazallera cuando le dije que habíamos quedado a tomar el vermú: "quillaaaa, y yo me tengo que bebé esooo, ca mi no me guhhhtaaa, yo soy má de servesitaaa".
Y es que lo bueno del vermú es que cualquier cosa que quieras tomar está bien vista, el tiempo se detiene: es domingo pero parece sábado, y si lo tomas en sábado el fin de semana se alarga como un chicle (o como un calamar a la romana, para ser más propios).
Un día de estos me cobro lo que me debo y me voy a la Latina como los modernos, a hincharme a mojitos con las chatis, ¿te apuntas?

domingo, 25 de enero de 2009

LITTLE MERMAID


SARATUSTRA.

Pues sí, de adolescente me flipé con la sirenita. Cuando ví su melena roja ondeando baaaajo del maaar, tuve una revelación: yo era pelirroja, y nunca me había dado cuenta. Evidentemente, siempre lo había llevado dentro, pero había nacido en el cuerpo de una morena y ya se sabe, la naturalidad está sobrevalorada, aunque ese lastre mental también me lo sacudí pronto. Tras muchas peleas con mi difunta madre (decir difunta lanzando un beso al cielo), a los 18 exactamente me dejó teñirme el pelo, el mismo día en el que me llevó al bingo. Sorprendentemente, mi primer tinte fue morado (edad jodida, proclamo...), pero enseguida entré en razón y me planté un buen melenón pelirrojo. Y así sigo.
Cuando he tenido crisis chungas siempre he creído ser rubia, por que te da un no-sé-qué que te crees con más derechos y te vienes arriba, te eriges en falso ídolo y exiges que se te idolatre. Sólo diré que en mi última rubiez decidí que no pagaba una copa, y fue muy fácil. Gran actitud, pero al final el ser sintético y verdadero se impone, y mi naturaleza contranatura sale a la luz. Pestañeos, was-was melena roja, es el poder. La Junta debería financiarme los tintes.

jueves, 22 de enero de 2009

CUNETAS II

En comentarios al post anterior, el de las cunitas, Cobain equipara echar una meada a cambiar una rueda. Seguramente es un hombre, ni echar una meada ni cambiar una rueda son asuntos fáciles para una mujer. Y en el caso de la rueda, para un hombre TAMPOCO.La semana pasada pinchamos. Viernes, a punto de llegar a casa. Una empanada para no cocinar, comer y echarnos una rica siesta. Buen plan.
A 3 kilómetros del desvío de la autovía que lleva a mi casa, ptapttpatpa, un ruido raro nos dice que algo no va bien, y antes de que nos de tiempo a elaborar hipótesis, zas, el pinchazo.

Nos arrimamos a la cuenta, buscamos el chaleco amarillo (madre mía, qué color), sacamos los triángulos y, ale maja, vete a ponerlos mientras yo voy sacando la llave. Da pánico caminar por la autovía, nunca lo había hecho y es terrorífico, te sientes indefensa, minúscula y vulnerable. Pongo un triángulo y el otro me lo pego al cuerpo por si acaso. Cada vez que pasa un camión me entra cagantina.

Y mientras tanto, el hombre empieza a sudar. No es tan fácil ¿eh?, oye llamamos al seguro y ya está.
Cómo vamos a llamar al seguro hommmbre, pero si esto se hace en un momento y la grua tarda un montón.
Pasa un momento. Pasa otro y otro y cada vez suda más. Para un coche normal y se bajan dos guardiaciviles. El sudor mana con más fuerza (es el efecto que nos produce la autoridad cuando está cerca)
Buenas, ¿necesitan ayuda?
Pu-e-s-sí, la lla-llave es ma-mala y se dobla sin me-near la tuerca.
La de la guardiacivil es aun peor.
Pues nada, llamen al seguro o lo que quieran, nosotros, si no necesitan nada más, nos vamos.
... Y nos dejan allí, tiraos en una cuneta.
Oye, llamamos al seguro ya o qué. Mira, mientras esperamos nos leemos el jueves y nos comemos la empanada, no puede ser mejor.
Que nohombreno, si esto se tiene que poder, es muy fácil, qué vamos a llamar al seguro ni ná.
Y venga a darle patadas a la llave ya dobladísima. Una llamada providencial de mi cuñao el de michelín, y en un momento se presenta en el kilómetro exacto de la autovía donde estamos tiraos. Saca la llave buena, y tras otro poco de sudar y de cambiar el gato ese tres veces de sitio, por fin cambian la rueda y echamos a andar hacia casa.

Claro, con buena herramienta, ¿ves como no hacía falta llamar al servicio técnico?, y ¿te habrás fijado cómo se hace por si te pasa algún día?
Mira, habiendo profesionales que se dedican a eso, no hay por qué cometer intrusismo, ¿qué necesidad tengo yo de andar sudando y manchandome las manos de grasa?


Amigos, mancharse de grasa y oler a choto no es sexi. No se es menos hombre por reconocer que no se sabe cambiar una rueda, no pasa nada, no te quedas impotente ni te encogen las pelotas.

lunes, 19 de enero de 2009

CUNETAS

Las cunetas son lugares inhóspitos, poblados por latas de redbull apachurradas, cardos borriqueros, plásticos deformes, caracoles secos, y toda clase de objetos insólitos. Son lugares siniestros, parecen hechas para ser el escenario de una tragedia.

domingo, 18 de enero de 2009

Eugenio

En mi pueblo los pastores gastan la siguiente equipación:
Una manta buena, una cayada, fiambrera con torresnos, y una bota de vino corriente. Y, si se es de cierta categoría, un burro o una mula, y un transistor.
Precisamente por ser un pastor de categoría y tener radio desde casi siempre, Eugenio se ha ganado una sección en "A vivir que son dos días". Sí, una sección para el solito en una radio nacional, y no cualquier radio ni cualquier programa.
El caso es que un día se abrieron los teléfonos para no se qué, y Eugenio ni corto ni perezoso (porque no es ni lo uno ni lo otro) llamó para dar su opinión. Y, oye, lo hizo con tal desparapajo y resolución, que Montse, la presentadora, le pidió permiso para llamarle de vez en cuando.
Ahora todos los domingos Monste llama a Eugenio en riguroso directo y comentan la actualidad, o Eugenio le cuenta cosas de la vida en el pueblo a Monste y a sus leídos invitados.
-Buenos días Eugenio
-Qué tal Monste, maja
Y así charlan de lo humano y lo divino y, la verdad, a mí me da mucho gusto escucharle.

Hoy Montse le ha preguntado a Eugenio cómo había amanecido el día en el pueblo, y Eugenio le ha dicho que el día estaba mimoso y criador.
Yo le he entendido, o eso creo, pero no tengo mucho mérito porque nací aquí al lado y paso muchas horas bajo el mismo cielo que Eugenio el pastor. Pero me pregunto qué habrá entendido un señor de Murcia que nunca ha visto amanecer una mañana de domingo de enero aquí, en el páramo. O qué siente cada domingo al escuchar en la radio el nombre de su pueblo mi tía la soltera, que vive en Plama desde hace mil años y no se acueda del ruido que hace un rebaño cuando el pastor le lleva de vuelta al aprisco.

peligros del mar... y del nudismo

SARATUSTRA.

me siento en la necesidad de compartir otra de mis numerosas experiencias al borde de la muerte. en este caso, estaba de fin de semana en un pueblecito de santander con mis amigas Verónica y Lucía. En este pueblo, de cuyo nombre no consigo acordarme, hay una playa tan chiquetita que el baywatcher iba a ratines y, por supuesto, cuando fuimos nosotras no había absolutamente nadie... la soledad, en términos estivales, significa sacarse fuera el tetamen; no me digas por qué, porque por mucho que digan algunas NO es cómodo llevarlas colganderas. el caso es que Lucía sufría de uno de sus ataques de jipismo y, con gran habilidad, se fabricó unos trastos para hacer malabares con arroz y calcetines. Dado el gran aprecio que siento por mi nariz, opté por alejarme de las bolas volanderas y acompañar a Vero a nadar... ay peligroso mar del norte! ay traicionero! en 5 minutos, no hacíamos pie y no éramos capaces de volver a la playa. nadábamos con todas nuestras fuerzas, alimentando nuestra angustia la una en la cara de la otra, luchando contra un agua que no se entendía de lo tranquilo que parecía. conseguí clavar un pie en el fondo y en 20 minutos llegamos a la playa, donde las lolas de Lucía acompañaban los movimientos de las pelotitas de arroz como si nada, ajenas a la tragedia. Mira que se lo explicamos con gesto desencajado, y creo que no llegó a entender que realmente nos habíamos visto muertas. Por cierto, le preguntaré a Verónica, pero creo que ir sin bikini no ayudó con la resistencia del agua. Creo que mis descomunales tetas estuvieron a punto de llevarme a la tumba.

jueves, 15 de enero de 2009

PROVINCIANAS

Anda, anda, mirad cómo han empezado el año las gandulas de las Provincianas:

Y Dios pobló la Tierra con espinacas, coliflores, brócolis y todo tipo de vegetales para que el Hombre y la Mujer pudieran alimentarse y llevar una vida sana...
Y Satanás creó a McDonald's, y McDonald's creó el Big Mac.
Y Satanás dijo al Hombre: "¿lo quieres con patatas y Coca-Cola?"
Y el Hombre dijo: "Sí, y en tamaño grande".
Y el Hombre engordó...
Y Dios dijo:"Haya yogur para que la mujer conserve la silueta que he creado con la costilla del hombre"
Y Satanás creó el chocolate.
Y la Mujer engordó...
Y Dios creó las ensaladas y el aceite de oliva.
Y vió que era bueno...
Y Satanás hizo el helado.
Y la Mujer engordó...
Y Dios dijo:"Os he dado frutas en abundancia que os servirán de alimento"
Y Satanás inventó los huevos con chorizo.
Y el Hombre engordó y su colesterol malo se fue por las nubes.
Y creó Dios las zapatillas deportivas y el Hombre decidió correr para perder los kilos de más.
Y Satanás concibió la televisión por satélite.
Y agregó el mando a distancia para qué el Hombre no tuviese que cambiar de canal con el sudor de su frente.
Y el Hombre aumentó de peso.
Y Satanás dijo a la Mujer: "Son apetecibles a la vista del Hombre unos aperitivos"
Y la Mujer le acercó al hombre patatitas fritas, aceitunas, galletitas saladas, cortezas, queso y una cervecita.
Y el Hombre, aferrado al mando a distancia, comió los aperitivos, que eran abundantes en colesterol.
Y Satanás vió que era bueno...
Y el Hombre llegó a tener las coronarias obstruidas.
Y dijo Dios:"No es bueno que el hombre tenga un infarto"
Y entonces creó el cateterismo y la cirugía cardio-vasclar y las unidades coronarias.
Y Satanás creó...la Seguridad Social.
Y dijo Dios:"¡anda y que os den por c... a todos!"
Y en eso andamos....

Y si queréis más de Provincianas in the Capy: http://www.provincianas.blogspot.com/

miércoles, 14 de enero de 2009

Pero vamos a ver, ¿el fútbol no era los domingos?. Joder, es que ahora cualquier día es bueno para dar el coñññazo. Y encima las pelis de Jacki Chan parece que las regalan oye, que no habrá pelis buenas pa poner un día cualquiera, pues no; si no es el chino este que se descojona en pleno momento dramático, es el Vandam ese que parece que le han metido una vara por el culo y no le han explicao lo que es un guión. Y del Estiven Sigal ni hablamos... oissss. Encima se ha muerto el Duque y mañana no me podré vengar de mi marido... Mira que si me falla el ruter me voy a la cama sin cenar eh.
Perdonen las disculpas, ya se que debo desintoxicarme de la tele, pero todo a la vez no puede ser: comer menos, fumar menos, salir menos... menos mal que chingar es más (disculpen otra vez)

domingo, 11 de enero de 2009

Fin de fiesta

Se apagan las luces, y cuando sales las de verdad llevan rato encendidas.
La mentira se viene abajo y deja paso al firme asfalto mojado por la lluvia, es lo único que queda de brillante en la cuidad.

Sin embargo, la sensación de irrealidad es tan palpable como tu mal sabor de boca.

Tras intentar dormir junto a un cuerpo aun caliente, la ducha parece reparar todos los males. Pero al caer de nuevo la noche, te sobreviene la nostalgia. Nostalgia de no se sabe bien qué, es algo así como echar de menos a un desconocido con el que apenas cruzaste dos palabras; nostalgia de la euforia de una canción que podrás escuchar siempre que quieras, pero que ya no será igual; nostalgia de esa charla banal e intensa, sin sentido pero con sentimiento, irrepetible.
Entonces quisieras haber prolongado lo improlongable, haber exprimido lo inexprimible... o te arrepientes de haber desatado de nuevo a la fiera, que ahora deberá volver a su ser de manso gatito que se alimenta de wiskas y ronronea en el regazo de la vida diaria. Sin maullar muy alto.

Delirios de luna llena al fin.
Ah, y que quede bien clarito: no me gustan los gatos, la luna me tiene un poco harta, y la mezcla de las dos cosas apesta... pero la noche ha salido así y hoy me toca resignarme. Ya me resistiré mañana si es menester.