Canciones que me hacen llorar II Eima



No me hacía llorar, pero un día lo hizo y ya no pude parar.
Antes de que me hiciera llorar me hizo bailar. La primera vez fue en Barcelona, en un hotelazo, rodeada de señores trajeados que se inflaban a cubalibres. La canción no sonó allí; pero por aquél entonces, si salías a fumar no era por una prohibición nueva y, claro, enseguida los tarambanas nos encontrábamos. Con un tarambana me encontré, y le cambié el disco por un rato de alegre cháchara.
Luego ya me traje el disco a casa y gustó. Le gustó a todo el mundo, lo cantaban las orquestas en las fiestas de los pueblos y todo. 
Y ¿cómo fue que un día me hizo llorar?, pues porque siempre estabas medio amarillo y no te quitabas la pelliza ni en medio del infierno. Y porque me besabas sin abrazarme cuando nos encontrábamos y te olvidabas de despedirte si podías. 
Así que eso, que el que no te quiera y te busque mal me encuentre a mí. Que han sido muchas pájaras, majo.
No se, no creo que ésta canción le guste a mi padre.

Comentarios

Provinciana ha dicho que…
Pues anda hija

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