martes, 31 de mayo de 2016

Cardo borriquero.


Te regalé un ramo de cardos frescos. 
Los dejaste secar. 
Ahora pinchan una barbaridad. 

¿Fue mía la culpa por comprarte cardos en lugar de rosas apestosas?
¿Culpa tuya por dejarlos secar?
¿Mejor no quitar el agua hasta verlos podridos, haberlos tirado antes de que empezaran a pinchar?

miércoles, 25 de mayo de 2016

Nothing Compares 2 U



Ésta pobre, aquí la tienes, tiernecita y lánguida como ella sola, aguantando el tirón del primer plano. Cualquier día nos da un disgusto.
A que no te suena ninguna canción suya más, eh. Pero ésta sí, mucho.
A mí me recuerda a la primera vez que fui a rehabilitación, cuando me riñeron por una cosa de la que no tengo la culpa y me hicieron una amenaza que todavía no se ha cumplido.

A mi padre no sé si le gusta. Creo que le resultará anodina. Igual tiene razón.

domingo, 22 de mayo de 2016

Lo peor de los domingos

Tener que conducir largas horas y el fútbol en la radio.
Haber olvidado lavar los babis y que no de tiempo a que se sequen. 
La resaca de baja intensidad. O la resaca de la muerte.
Tener que madrugar y no tener sueño porque te pasaste con la siesta.
Haber pasado el fin de semana limpiando y no acabar de ver la casa limpia.   
Deshacer maletas. 
La mierrrrda que echan por la tele y el programa de los toros en la radio. 
Haber trabajado el sábado y que el fin de semana resulte raquítico. 
Tener que volver. O tenerte que ir. 
No tener novio con el que pasear o ir al cine.
Lo peor de los domingos es que van antes que los lunes. 




miércoles, 18 de mayo de 2016

Echar de menos, algunas consideraciones sin importancia.

Es sin H, es un hecho, que eso sí es con H.

Se puede echar de menos a alguien que tienes sentado al lado. Eso es casi seguro.

De lo que no estoy tan segura es de si, cuando echas de menos a alguien, echas de menos a alguien o echas de menos algo. No me explico ¿verdad? Veamos, lo intento de nuevo:

¿Se echa de menos a la persona, o a lo que te pasa cuando esa persona está contigo? Respondiendo a esta pregunta quedaría esclarecido el punto numero dos de estas consideraciones, si es que estas consideraciones estuvieran numeradas.
Es, como casi todo, una cuestión de reacciones químicas, volátiles como ellas solas. En ese caso no echamos de menos a nadie que no seamos nosotros mismos sometidos a qué sé yo qué proceso químico del demonio.

Ahora parece que lo que echo de menos es hacer silogismos, que siempre me dieron un poco de pereza pero también mucho gustito.

¿Se puede echar de menos algo que ya no tienes/haces/eres y que en su día no te gustaba? Me parece que sí, somos unas criaturas enrevesadas, la verdad.

Total, que echar de menos es como la H, que si está, a veces estorba, pero si no está todo es rarísimo. Ya no digamos si la puta es intercalada.


miércoles, 4 de mayo de 2016

Vasos vacios



Me gustaba mucho esta canción, sobre todo cantarla. Es que nos salía muy bien, joder. Debimos montar una banda, o por lo menos no dejar de cantar.
"Siempre te entiendo" era mi frase preferida.

Pse, le gustaría, puede que sí.