LA SEMANA DEL AMOR

Alberta va en busca del amor
Una bonita ilustración y una historia un poco ñoña, pero tiene su gracia oye.
¿Es que nadie se acuerda de la plaga de topillos que nos asoló éste verano? En mi jardín todavía se aprecian los surcos que el amor de estos bichos nos dejó. Y es que, como bien dijo J. J. en su inmensa sabiduría, los topillos solo tienen dos precocupaciones en la vida: comer y chingar. Preocupaciones que, en ultima instancia, se ven reducidas a una sola: ¿qué hacer primero?, ¿comer o chingar?, ¿chingar o comer?
Todo esto lo descubrió Alberta el primer día de primavera. De buena mañana Mamá Topillo le explicó qué eran la primavera y el amor, y ella salió de su hura dispuesta a disfrutar de la primera y a encontrar al segundo.
Y es que uno puede salir dispuesto a encontrar el amor, pero no se sabe cuando el amor le va a encontrar a uno.


Mi vecina está enamorada
Y puede que sea porque a mi el primer amor (o el segundo, ya no me acuerdo) me sorprendió espiando a mi vecino por la ventana, pero este librito me ha enamorado. Muy bonito, y muy redondo.
Cómo me gustan los circulitos últimamente.
Así que ale. Si el amor no te ha encontrado todavía, asómate a la ventana y vuelve a mirar a tu vecina; y si ya hace tiempo que te encontró, lánzate a llenar el jardín de surcos que la primavera está a la vuelta de la esquina.
Feliz semana del amor amiguitos.

Comentarios

Provinciana ha dicho que…
mucho amor suelto por el mundo y aqui no llegan ni flores ni bombones..q miseria!!!
iza ha dicho que…
Vente pa mi casa, regaremos los tiestos y nos jartaremos a jungly, nada de miserias!!!

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