Tengo una lucha...

  • Ya dura todo el verano, pero ahora que estoy más en casa, arrecia.

La tomateras del jardín están espléndidas;de todo lo que hemos plantado, lo mejor (aunque hay quién prefiere los frutos no comestibles).

Las fresas como puños se quedaron en devezencuandounafresillaraquíticaydescolorida. Los dorados melocotones, en un único y canijo hueso cubierto de pelo, que se sostuvo precariamente sobre su rama mientras soportaba los embistes de los pájaros vecinos. Los calabacines, no están malos, pero tienen unas formas imposibles y poco apetecibles . Y las berenjenas son bonitas... todavía no las he probado, es que da igual, no me gustan.

Pero los tomates, aisss, los tomates. Los hay de 2 clases, arrugaos y redondicos, y los dos están buenísimos: en salsa, gazpacho, en ensalada... Hay muchos, muchísimos, tantos que habrá que buscar el modo de conservarlos.

La pega es que hay que disputarselos con los topillos.

Si, gente de ciudad, los topillos existen. No son un invento del Norte de Castilla para llenar páginas en verano. El alcalde de Villalar no se ha vuelto loco. Y si no, preguntadle a mi marido y a sus trampas caseras, no dan abasto.

Y son listos, muy listos. No solo porque su existencia se reduzca a comer y chingar, chingar y comer, sin otra preocupación que decidir en qué orden; sino porque acechan tras la tomatera para arrebatarme los únicos frutos del huerto que me gustan. No se comerán las berenjenas, no , ni los calabacines esos alienígenas.

También son pacientes, saben esperar el momento justo para hincarle el diente a los tomates. Su única duda es "lo muerdo ya o antes chingo otro poco", y así todo el rato. No te creas que les gustan verdes, no, les gustan maduritos, como a tí.

Y ésta es mi lucha. Salgo al jardín. Me acerco a la tomatera. Mmmm, ese todavía está muy verde... aquél de allí más... Me pongo en cuclillas y muevo un poco las ramas... y entonces lo veo: no está maduro del todo, pero ya no es verde, tampoco amarillo... es... es... está casi en su punto, mañana estará buenísimo. Pero si espero, ellos llegarán antes. Si lo corto ahora tendrá menos sabor. ¿Espero?, ¿lo corto ya y que madure en la cocina?, ¿pruebo a hacer tomates verdes fritos?. Mira que da mucho coraje encontrarlo a la mañana siguiente en su punto y mordisqueao... si por lo menos se lo comiesen entero...

Y el caso es que alguno de vosotros y yo sabemos quién tiene la culpa de todos estos destrozos e incalculables pérdidas para el sector agropecuario de la región. Y no es precisamente la JCYL... Pero esa es otra historia que no me corresponde a mi contar.

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