jueves, 9 de febrero de 2017

Little Wing



Conocí a uno que tenía la firma de Hendrix tatuada en el pecho, en el pectoral izquierdo, o en el derecho, ya no sé. Lo que más le había dolido era la x, que casi le rozaba el pezón. 
Le conocí dos veces y nos reímos muchísimo, las dos nos venía mal. Era muy exagerado, le gustaba a rabiar mi amiga la flautista. 
Hacía muchos años que no le veía, me lo encontré hace un par de meses: está más calvo, más gordo y  tiene una hija, me hizo reír igual o más.
Jimi siempre es un buen plan, da igual de qué humor estés.

A mi padre sí le gusta, sí; yo creo que le raya un poco pero sí, cómo no le va a gustar.