Nothing Compares 2 U



Ésta pobre, aquí la tienes, tiernecita y lánguida como ella sola, aguantando el tirón del primer plano. Cualquier día nos da un disgusto.
A que no te suena ninguna canción suya más, eh. Pero ésta sí, mucho.
A mí me recuerda a la primera vez que fui a rehabilitación, cuando me riñeron por una cosa de la que no tengo la culpa y me hicieron una amenaza que todavía no se ha cumplido.

A mi padre no sé si le gusta. Creo que le resultará anodina. Igual tiene razón.

Comentarios

Provinciana ha dicho que…
Esta jumenta acabará como el cristo bendito. Seguro que no fue a rehabilitación a su debido momento.

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