Echar de menos, algunas consideraciones sin importancia.

Es sin H, es un hecho, que eso sí es con H.

Se puede echar de menos a alguien que tienes sentado al lado. Eso es casi seguro.

De lo que no estoy tan segura es de si, cuando echas de menos a alguien, echas de menos a alguien o echas de menos algo. No me explico ¿verdad? Veamos, lo intento de nuevo:

¿Se echa de menos a la persona, o a lo que te pasa cuando esa persona está contigo? Respondiendo a esta pregunta quedaría esclarecido el punto numero dos de estas consideraciones, si es que estas consideraciones estuvieran numeradas.
Es, como casi todo, una cuestión de reacciones químicas, volátiles como ellas solas. En ese caso no echamos de menos a nadie que no seamos nosotros mismos sometidos a qué sé yo qué proceso químico del demonio.

Ahora parece que lo que echo de menos es hacer silogismos, que siempre me dieron un poco de pereza pero también mucho gustito.

¿Se puede echar de menos algo que ya no tienes/haces/eres y que en su día no te gustaba? Me parece que sí, somos unas criaturas enrevesadas, la verdad.

Total, que echar de menos es como la H, que si está, a veces estorba, pero si no está todo es rarísimo. Ya no digamos si la puta es intercalada.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Yo desnuda gano mucho.

Celebremos, que se cumplen 10.

A veces uno se enamora...