Alimentando a la musa.

OSTRAS
Comíamos ostras,
pequeñas ostras dulces y azules;
doce ojos me observaban, inundados
de tabasco y limón.
Yo temía comer ese manjar paterno,
mi padre sonreía
bebiendo su martini
claro como las lágrimas.
Era una medicina muy suave que llegaba
del mar hasta mis labios,
gruesa y húmeda.
Entonces la tragué,
bajó como un enorme pastel de gelatina.
Entonces la comí a la una,
a las dos
y entonces sonreí, y entonces todos reímos.
Dejadme decir algo:
hubo una muerte,
la de mi infancia
allí, en la Casa de las Ostras,
porque yo tenía quince años
y estaba comiendo ostras.
La niña que yo era fue vencida
y ganó la mujer.

Anne Sexton

Comentarios

iza ha dicho que…
Para Cris, por el día en que nos gustaron las ostras.
La de la foto es Anne Sexton.
txe ha dicho que…
como mola la sexton
iza ha dicho que…
Recién la descubro y estoy entusiasmada.

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