miércoles 10 de febrero de 2010

Alimentando a la musa.

OSTRAS
Comíamos ostras,
pequeñas ostras dulces y azules;
doce ojos me observaban, inundados
de tabasco y limón.
Yo temía comer ese manjar paterno,
mi padre sonreía
bebiendo su martini
claro como las lágrimas.
Era una medicina muy suave que llegaba
del mar hasta mis labios,
gruesa y húmeda.
Entonces la tragué,
bajó como un enorme pastel de gelatina.
Entonces la comí a la una,
a las dos
y entonces sonreí, y entonces todos reímos.
Dejadme decir algo:
hubo una muerte,
la de mi infancia
allí, en la Casa de las Ostras,
porque yo tenía quince años
y estaba comiendo ostras.
La niña que yo era fue vencida
y ganó la mujer.

Anne Sexton

3 opinad, opinad malditos:

iza dijo...

Para Cris, por el día en que nos gustaron las ostras.
La de la foto es Anne Sexton.

txe dijo...

como mola la sexton

iza dijo...

Recién la descubro y estoy entusiasmada.